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MBS

Un viaje era un tránsito desde un punto inicial llamado origen hasta un punto final, llamado Roma. Todos los caminos llevaban a la ciudad eterna, pero un grupo de inquietos mochileros dejaron de conformarse. Queremos llegar también a otros lugares. E inventaron nuevas sendas y por fuertes y fronteras llegaron hasta los cuatro puntos cardinales del planeta. De nuevo cundió el aburrimiento hasta que el más espabiladillo inventó Moebius, un camino que ofrecía los más alucinantes viajes a precios módicos. Muchos cayeron en sus garras y desde entonces siguen viajando, dando vueltas y vueltas en la dichosa cinta sin que nunca aparezca la palabra bienvenido. No se pudo justificar la desaparición de miles de viajeros, pero se acuñó un nuevo concepto: lo importante no es el destino, sino el viaje en sí. Los romanos se ríen a carcajadas mientras se refrescan en sus cristalinas fuentes.

Federico Fuertes Guzmán (texto para el catálogo Habitantes de Moebius. Sala Rivadavia. Diputación de Cádiz, 2014)